Cuaderno de Bitácora Piscis Diving, 16. Junio. 2005:
Hola buzos,
Este pasado fin de semana amaneció con nubes y claros como diría el del tiempo. El mar algo movido nos hizo tomar la decisión de ir a un lugar alternativo donde podernos meter un buceo. La zona: Planetas. A tan solo 10 minutos del puerto de Sant Feliu de guíxols se encuentra esta inmersión donde es fácil ver a salmonetes tumbados en piedras uno al lado de otro como si se tratara de vacas rumiando. La imagen es igual a la de aquellos documentales donde sale una bandada de búfalos que descansa de su ansiosa busca de hierba fresca donde todos sus sentidos se centran en la busca de cualquier peligro que les pudiera acechar.

– “Bueno buzos, ya veis como se ha puesto el mar hoy. Cambiaremos de zona e iremos a Planetas. Profundidad de 13 a 23 metros”

Esta inmersión se caracteriza por su desnivel suave y la casi omnipresencia de langostas que nos dan la bienvenida con sus antenitas. ¿Sabíais que cuando se molesta a una langosta empieza a rozar sus antenas una contra la otra produciendo una especie de gruñido? Esta señal de alarma sirve para alertar a sus compañeras de huecos y grietas y es la invitación a esconderse en lo más oscuro de su guarida. Al final del verano todas estas paredes que están repletas de langostas que con sus antenas nos dan la bienvenida suelen estar igual de pobladas pero esta vez ya sin antenas, pues son muchos los oligoelementos que en una imitación barata de ángel cristo y sus leones toman como látigo sus dedos morcillones causándole al animal una mutilación igual a la que se podría hacer a un invidente quitándole el bastón en medio de una ciudad. De todas formas no hace falta preocuparse por las antenitas, con un poco de loctite y algo de paciencia el animal recupera el aspecto y puede volver a ver.

Cuando los buzos me preguntan al final del verano donde están las langostas, nada más les tengo que decir que se vayan fijando en el suelo y que cuando vean un puñado de antenas ahí es donde están las langostas, más escondidas que nunca y afónicas de tanto pedir que les suelten los bastones que le sirven de defensa.
En planetas también se encuentra una mina de la guerra civil española aun sin detonar. ¡uuhuuhuu… que miedo! no porque nos vaya a explotar, sino más bien porque se entere alguien y venga a reventarla en el arrecife dejándonoslo todo echo un desastre.

Al final de la inmersión todo el mundo contento de este lugar alternativo que nos ofrece Sant Feliu de guíxols y que de tantos temporales nos ha librado: Planetas.

Buen buceo buzos,
Fran