No era un día cualquiera, era el día grande de Cataluña, la diada de Cataluña, el 11 de Septiembre, y un puñado de buzos de todas las tribus colindantes se habian reunido. El objetivo: reivindicar la protección de su costa. Aquella costa que era catalana, española, ibérica y demás politicuchas, pero que nadie protegía. Apenas 2 barcos de la autoridad vigilaban la Costa Brava. Una costa que de norte a sur se había convertido en un coladero de mafias que introducian drogas y demás mierdas por sus playas no protegidas. Los contaminadores, desde ajuntamientos hasta niñatos que, o bien por su incultura o porque no tenían ningún tipo de sentimiento hacia su mar mediterránea, llenaban de plástico sus superficies, sirviendo así de alimento a seres que custodiaban el espejo infinito de este mar que nos acaricia. Los pequeños ya no verian pezes luna, ballenas, delfines, solo quedaría un recuerdo impreso en fotografía digital, un puñado de picseles sin tacto, un puñado de colores en una dimensión. Eso sería lo que le dejaríamos a nuestros pequeños y mientras tanto los politicuchos discutiendo sobre idiomas. Idiomas que nacieron para la comunicación y que ahora sirven de armas arrojadizas con la única intención de hacer daño al prógimo, olvidándose de la fuerza más grande que tiene el ser humano, que es la fuerza del amor. Amor en catalan, castellano, inglés o gestos subacuáticos. Aquellos buzos, que dias después se reunirian por tercera vez en 6 meses para limpiar de sedales y porquería los fondos del litoral de Sant Feliu de Guixols, ahora lo hacian reivindicando la protección de sus fondos ¡ya! Y no era un por favor, era una orden. No dejariamos que siguieran destrozando sin ton ni son lo que aquella maravilla de naturaleza nos hacia sentir. Los buzos castellano parlantes, catalano parlantes y 3 idiomas más parlantes les importaba una puñetera mierda lo que los políticos hicieran, simplemente querian que se protegiera el medio, la ecología, la economía. El futuro de nuestro pueblo turístico estaba en mano de gandules que tirándose arena unos a otros lo único que hacían era retrasar la situación. Desde Piscis Diving, durane 8 años estubimos pidiendo la protección del litoral. Nadie hizo caso. Todo era un retraso.- “Aayy… pobrecito oso del polo norte, se va a extingir….”, decian los medios de comunicación, mientras tanto, delante de sus propias narizes, especuladores immobiliarios, contaminadores y administración hacian caso omiso a los gritos, gritos de ayuda. ¿Cuanto tiempo durará esto?, ¿hasta que muera el último ser vivo de nuestra costa?. Ya me dirá la administración qué les enseñaremos a nuestros turistas. ¿Playa?. Playa ya tienen también en Turquía y otros destinos mucho más baratos. Nosotros tenemos aun una naturaleza en pleno esplenedor que podemos enseñar al resto de europa. Revindico el pulpo a la catalana, y no precisamente como lo hacen en galicia, sino vivito y coleando, que sirva ese pulpo de modelo fotográfico para personas de todo el mundo. Trabajo en asia. Los encuentros con mantas, rayas de más de 8 metros son frecuentes. El mismo encuentro cuando es acompañado de un pulpo, la manta pasa a segundo término. La gente alucina cuando lo ve y en cataluña tenemos unos cuantos todavía.¡Protejámoslo ya!

Fran.

Piscis Diving
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