Hola buz@,
 
La mañana amanecía oscura, eran las seis de la mañana, con un café y unas madalenas en el cuerpo, las instrucciones eran precisas, era el gran día del Mar y PISCIS DIVING estaba allí.
 
Buz@s ansios@s de nitrógeno, desde los lugares más remotos de la Península Subacuática, se dirigen hacia Sant Feliu de Guíxols. Preparamos las percusiones, la música suena, hace frío, las carpas están listas, sólo falta decorar un poco, unas fotos de concienciación y las maderas para que los grafitis puedan expresar su repudia hacia la porquería subacuática que decora nuestros fondos marinos. ¡¡¡Patrimonio de la humanidad!!!
 
Enfundados en nuestra parsimonia, dedicamos tiempo y esfuerzo para preparar el acontecimiento. Altavoces de prestado, músicos de locura y dj’s de fantasía van llegando y colocando sus herramientas de trabajo. La percusión no para de sonar, la tribu se reúne, sus pasos son al son del jambé. Los equipos de buceo se ensamblan. Los buceadores van armados con guantes, tijeras, machetes y, sobre todo, una sonrisa que les corre de oreja a oreja. El ambiente es de paz, con un fondo de música electrónica mezclado con sabor a todos a una.
 
La televisión llega, los buz@s insisten en colaborar. Unos y otros dejamos el espacio preparado para la descarga de objetos. Objetos que son como verdugos en el fondo del mar, ejecutando a cada ser vivo que se encuentre en su perímetro, al mismo tiempo que dan cobijo a todo tipo de vida, alguna esponja, cangrejos ermitaños, algas… También restos de palangres, redes y nansas son parte de este biotopo de porquería.
Es una verdadera pena que el fondo de nuestros mares se encuentre así de sucio, es como si fuéramos por la montaña y viésemos un vertedero ilegal.
 
¡Este mundo es injusto! Nos hemos convertido en una especie consumista que trabaja 5 días a la semana para tener un montón de objetos inertes en el fondo de un armario. Desconectados completamente de la naturaleza, siguen siendo más importantes un puñado de puestos de trabajo que nuestra naturaleza.
 
 
 
¡Esto está que peta! El mar no soporta más redes a la deriva, líneas de anzuelos de miles de quilómetros, en busca de animales salvajes al borde de la extinción. Y mientras tanto, un montón de buzos limpian los fondos y encuentran una moto. Entre los agujeros del motor que perdió hace tiempo su sangre envenenada, viscosa y negra, un pulpo asoma los tentáculos. Pasamos unos cabos, damos el aire justo al globo de ascenso y lo acompañamos suavemente hasta la superficie. Mirándonos atentamente, el equipo de apoyo iza la moto con cuidado para no aplastar a ningún ser vivo que aún se encuentre entre aquel matojo de hierros oxidados. ¡Madre mía! ¡Qué paliza la moto! ¡Cómo pesa! ¡Va a romper el neumático de la embarcación! Para colmo, un bloque de cemento la hace más pesada. Seguro que  tenemos que cortar ese muerto antes de que muramos del sobreesfuerzo. Mi machete hace los honores y el trasto-moto es izado como bandera de la limpieza de fondos del 2010.
La foto saldrá en los periódicos, la televisión la inmortalizará en sus canales 24 horas. El mensaje queda claro, el objetivo de la tribu, que cubierto con heces rescatadas del fondo del mar a muchos metros de profundidad, jugándonos la vida una y otra vez, es sacar los restos de esta guerra silenciosa y ciega que lidiamos en nuestra mediterránea.
 
¡Pero qué guarro que es este homo economicus! Plomos de pesca de toda la vida contaminan veinte mil litros de agua ¡El fondo está minado! Bombas anti-sistema submarino, son centenares las que son desactivadas por los buz@s. Minas de contaminación de desesperación. Ver cómo se acaba todo, es una tragedia.
 
El fondo cae suavemente, las rocas tiene un juego de sombras que hipnotiza, la luz es suave, son las cuatro de la tarde y los rayos de sol cortan la superficie, los peces aletargados forman bancos de reflejos inmóviles. En el fondo, me llama la atención uno de aquellos brillos, éste no se mueve, mi curiosidad me hace descender hasta los 30 metros de profundidad, mi corazón empieza a alterarse, la respiración se acelera, aquel lugar, que hace días habíamos limpiado, estaba ahora cubierto con una red llena de seres salvajes, podridos, blanquecinos, con los ojos blancos, rígidos.
 
Me convierto en un moñigo de carne con aletas, escondo mi equipo al máximo, recojo mis reguladores, consola y demás colgajos. No quiero quedarme enganchado en semejante maraña mortífera. La inmersión de los horrores me desvela hasta donde hemos llegado a destruir. Es espantoso lo que un descuido humano puede llegar a matar, un montón de vidas gratuitas a cambio de unos cuantos euros.
La orden es clara, estamos preparados para empezar a desparasitar Port Salví. Una vez más, unos cuantos hombres rana se la juegan a vida o muerte con aquella red mortífera. Con sumo cuidado, se prepara lo que será la primera de varias inmersiones de rescate de aquel ser, oasis de vida singular y frágil.
 
El día fue de locura, la limpieza submarina fue todo un éxito, aunque todavía nos queda porquería para unas cuantas inmersiones. El grupo de rock, Por de Pronto, cargó de muy buenas energías el ambiente de aquel sueño de PISCIS  DIVING, donde se reunieron buz@s, con un bocadillo, un refresco y muchas ganas. ¡¡El fondo marino de Sant Feliu de Guíxols ha quedado niquelaoooo!!
 
A las 19:00 h, después de haber cerrado el día con la limpieza submarina, tuve una recepción con el grupo PEW. El pica-pica, ni lo probé, pero intenté que aquellos científicos se fijaran en nuestras maravillas subacuáticas y nos dieran apoyo con su voz. Así, nuestro grito se oiría no sólo en un rinconcito de este planeta sino que llegaría a los oídos de los que aprueban las reservas marinas.
 
Entre todos lo vamos a conseguir, no hay otra opción. ¡Protejamos nuestra maravilla natural, la Costa Brava!
 
¡¡¡¡Reserva Marina Ya!!!!
 
 
Buen buceo Buz@s
 
Fran 
 
 Av. El Fortim
 
(Ed. Antiguo Club Náutico)
 
17220 St. Feliu de Guíxols
 
Tel: 972.32.69.58
 
Mob.: 617.88.54.54