Hola buzos,
Calentando motores, como si de la mismísima escudería Ferrari se tratara un año más Piscis Diving, listo y operativo, se dispone a arrancar una nueva temporada, adictos al nitrógeno, adictos a la narcosis, con ganas de proteger nuestra mar Mediterránea, Buz@s , el medio líquido os espera.

Diez de la mañana, los equipos preparados, la zona de inmersión: El Jardín, profundidad máxima 34 metros, profundidad media de la inmersión 18 metros, la visibilidad 15 metros, ni un solo ruido perturba nuestra tranquilidad, el equipo revisado y a punto.
El contacto con el agua me trae recuerdos del sabor del mar Mediterráneo, es un sabor salado, pero a la vez suave, no es el sabor cargante del mar rojo, donde con un solo sorbito de este maravilloso mar, te deja la boca como si te hubieras comido dos bolsas de pipas, los labios se te quedan pegados a la encía, en Asia pasa más de lo mismo, el sabor del mar es diferente. Me quedo con el sabor Mediterráneo, el sabor es bueno pero no como para tomarse un chupito.
El fondo está precioso, como sucede en otoño en tierra, en primavera en el fondo del Mediterráneo son los colores del otoño los que tapizan sus fondos, los peces empiezan a preparar sus zonas de puesta, las gorgonias, esos candelabros de color blanco, estan ahora envueltas por unos pelitos marrones, son los pólipos que, al haber tanta cantidad de alimento, se dedican todo el día a comer plancton sin parar, entremedio de esos pelitos, una gamba de apenas el tamaño de medio grano de arroz se mantiene inmóvil a la espera de alimentarse de yo que sé!!! su cabeza es como la de un rinoceronte, es una pasada de bicho, dicen que el Mediterráneo es uno de los ecosistemas marinos más ricos del Planeta Tierra.
El equipo va de fábula, recién revisado, va suave, las respiraciones sin apenas ruido son una canción de hada, solo el ronronear de algunos peces me recuerdan que estoy buceando. Me concentro en ser hidrodinámico, el equipo es diferente, más plomo, más neopreno, botella de acero. Pronto me siento como en casa, el azul que lo envuelve todo distrae tu atención en busca de algún gran pelágico que se halle a la expectativa de poder cazar tus burbujas en forma de sardina brillante. Pronto vuelvo a concentrar mi mirada en el fondo, en la roca, en esa piedra tapizada de esa alfombra multicolor cómplice del paradero de los seres que ansío por volver a ver. Blanquita, aquel pepino de mar de color blanco que hace más de 10 años que vemos siempre en el mismo agujero está en la misma posición en que la vi antes de migrar hacia tierras asiáticas, como siempre, tengo la sensación que es de plástico, pero eso es imposible, su color blanco, limpio como los chorros del oro, me confirman, que está bien vivo y acompañado de sus escórporas y sus cangrejos multicolores. El arrecife de Port Salví aun está vivo, en una maratón, a vida o muerte, Sant Feliu de Guíxols espera la creación de la reserva marina.
La Reserva Marina de Palamós ya es un hecho, solo queda alargarla un poquito más hasta Sant Feliu de Guíxols y porqué no, toda la costa brava. ¿Cómo no proteger esta maravilla?, se nos parte el corazón cuando vemos las masacres de los delfines, el expolio del mar, la contaminación, resulta que tenemos enfrente de nuestras propias narices una maravilla subacuatica, un ecosistema complejo y frágil, de una belleza incomparable.
El ascenso lento, acompañado como no de una parada de seguridad y un pez que mordisquea el fondeo. Mordisquea y me mira, como diciendo:
– “joe que mal le huelen a este los escarpines”, su ojos lo dicen todo, no pestañea, no me dirige la palabra, solo mira, con aquella mirada inquisidora, se parecen a algunos terratenientes de la fedas cuando me ven llegar a alguna reunión. Mira que soy pacifista, pero se ponen a temblar, no se si tendrán algo que ocultar, estos inquisidores de la fauna marina donde lo único que parece que les importa es poder realizar campeonatos de pesca submarina y que sus federados sigan haciendo pesca submarina, en ningún momento me dijeron si podíamos organizar algo para cuidar nuestros fondos (una limpieza, unas charlas de concienciación, un campeonato de haber quien limpia más, unas boyas de fondeo, etc, etc) algo en favor del medio. Siempre sacar, nunca meter, siempre quitar nunca dar, siempre cazar nunca cultivar.
En el barco, el garbí suave me deja la cara como si me terminara de poner botox, estirada como los leotardos del superman. Da un gusto respirar este aire Mediterráneo, aunque fresco es agradable a la que te abrigas un poco. La travesía, aunque corta, siempre en busca de algún ser que rompa la superficie, es una locura. Los recuerdos de la temporada pasada me traen a la mente la cantidad de peces luna, tanto vivos como muertos, ansío ya capturarlos con mi cámara.
¡Qué sorpresas no nos deparará nuestra mar Ganxona!
Empezamos la temporada 2010 ….al ataqueeeee!!!!!!!!
Buen buceo Buz@s, 
Fran

Piscis Diving
Av. El Fortim (Edificio del Antiguo Club Náutico)
17220 St. Feliu de Guíxols
Tel: 972.32.69.58
Mob: 617.88.54.54
piscis@piscisdiving.com
www.piscisdiving.com