Cuaderno de Bitácora Piscis Diving, 7 de Octubre 2005:

Hola buzos,
el fin de semana estuvo genial, aunque al principio los pronósticos que anunciaban los flacuchos sobre el estado de la mar eran casi catastróficos con una mar fuerza 8, (creo que a estos lo que les agradaría sería un huracán como el Katrina). Al final todo se arregló con un poco de olas que no nos impidió meternos el buceito.
– La visibilidad alucinante: unos 25 metros
– La temperatura del agua unos 21ºC

Mírame a los ojos, siente lo que te digo, respira lenta y profundamente, relájate, estas bajo el agua, no sientes ruido, las aletas de tu compañero marcan la autopista hacia el cielo, la luz del sol reflejada en los peces te distrae, el tono, sonitono, politono, megatono, supertono lo marcan tus respiraciones. Tus preocupaciones se escapan con cada una de tus burbujas. Lo sabes: aun te quedan 40 minutos de buceo. Estas ahí. Tu compañero te sonríe, termina de ver un pulpo y te lo quiere enseñar. Giras la cabeza y te entra un chorrito de agua que recorre toda tu espalda pasando por la rabadilla hasta llegar a…. estas vivo.
Te sientes vivo.
Tu pareja, que le queda mejor que nunca la máscara, tiene unos ojos llenos de ilusión, el regulador le hace los labios más carnosos, los ojos son más grandes, su expresión es más clara. El agua fresca paraliza los músculos del mal genio. No piensas, solo sientes.
¿Qué habrá más adelante?, lo que buscas está claro: te buscas a ti, te sientes a ti.
El fondo te recibe como si fuera navidad: los peces te sonríen, las morenas te guiñan un ojo, las castañuelas te animan con sus bailes, todo obedece a un orden desordenado.

La cabeza del camello se ve desde el fondeo, está completamente amarilla de la cantidad de seres vivos que tiene adheridos a piel de roca. Un pagel enrollado te acompaña durante toda la inmersión, es una especie de hada madrina que lo único que quiere es darte la tranquilidad que tu necesitas para poder hacerte tu buceo. Tu compi te marca media botella. Es momento de ir retrocediendo hacia el fondeo, no sin antes dejar de mirar hacia la superficie y ver la cantidad de peces que celebran una gran fiesta de despedida.

Es el final de la época estival. Ya en el fondeo comienzas un ascenso lento sin prisas. El final de la inmersión se acerca, pero la sorpresa puede estar ahí fuera. Tu mirada se hace más rotatoria. Ahora, una vez ya ascendiendo, tu mirada se concentra 360º a tu alrededor, no queda prácticamente un rincón donde tus ojos no se fijen en busca de cualquier ser que distraiga tu atención: es el buceo.

Hoy viernes la visibilidad del agua es excelente (para no exagerar yo diría que tranquilamente llega a unos 20metros) y la temperatura exterior acompaña. Veremos como amanece este fin de semana, haber si tenemos suerte y podemos meternos un buceo como dios manda antes de que empiecen los temporales.

Buen buceo buzos,
Fran